Así que buscando y buscando, y gracias a las pistas y recetas que nos envió Mercé en las que usaban el hibisco pensé que ya era hora de utilizar mi bote de Karkadé (o hibisco) venido del mismísimo Egipto para algo más que hacerme infusiones. Una flor espectacular que tengo seca y de la que prometo hacerme con semillas para plantar en el pueblo, porque mira que he visto recetas espectaculares con la flor fresca. Así que esta es mi propuesta para reto, una infusión bien espesita de hibisco, convertida casi en salsa que acompaña divinamente a una mousse de queso de Arzua Ulloa -que me regalaron uno el otro día y está riquísimo- y a unas fresas.
No os perdáis las recetas de mis compis... seguro que han hecho cosas maravillosas. Yo desde luego, pienso seguir experimentando con flores. Cuina per a llaminers, La Quinta de Lúculus, Pikerita, CocinArte, Los Cerezos en Flor, El olor del café y Dit i Fet.
- Ingredientes:
- Para la infusión de flor de hibisco
- Dos cucharadas de hibisco seco
- 500 gr. de agua.
- 50 gr. de azúcar
- 1 hoja de gelatina
- Para la mousse de queso:
- 100 gr. de Arzúa Ulloa
- 200 ml de nata
- 50 gr. de azúcar
- 1 hoja de gelatina
- Fresas
- Mantequilla
- Galletas
- Preparación.
- Lo primero que hacemos la infusión de hibisco. Ponemos a hervir el agua y cuando hierba añadimos las flores, las dejamos infusionar tres minutos y colamos. Ponemos la infusión en un cazo a hervir con el azúcar y dejamos que reduzca. Remojamos la gelatina en agua fria y cuando la infusión haya reducido la añadimos. Dejamos enfríar totalmente.
- Vamos con la mousse de queso. En un cazo deshacemos el queso con la mitad de la nata sin dejar de remover. Añadimos el azúcar y seguimos moviendo hasta que se deshaga. Hidratamos en agua fría una hoja de gelatina, la añadimos y dejamos enfríar la mezcla. Cuando esté fría la mezclamos con el resto de la nata que habremos montado.
- Montamos el postre. En la parte baja ponemos la galleta que habremos migado y mezclado con mantequilla derretida como si fuera arena. Ponemos la mousse de queso, unas fresas cortadas y la infusión de hibisco que queda buenísima y que se puede poner en un cacharrito para que cada uno se sirva a gusto.


